El ex oficial mayor del Congreso, José Cevasco, señaló que, si el proyecto es rechazado en su totalidad por la Cámara baja, se archivará y no pasará al Senado. Por el contrario, de aprobarse parcialmente, será remitido a la Cámara Alta.
El ex oficial mayor del Congreso y actual asesor de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), José Cevasco, explicó el proceso que seguirá el pedido de facultades legislativas presentado por el Ejecutivo ante el Congreso bicameral y recordó que la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados tiene un plazo de 15 días hábiles para emitir su dictamen.
En diálogo con RPP, Cevasco indicó que este grupo de trabajo es el encargado de dictaminar el proyecto y que, para ello, solicitó opiniones a nueve comisiones ordinarias. Así, cuatro de estas ya se habrían pronunciado en contra del pedido.
El asesor de la PCM precisó que las opiniones de las comisiones ordinarias no son vinculantes y que la decisión corresponde a la Comisión de Constitución. Según mencionó, una vez emitido el dictamen, la iniciativa pasará al Pleno de la Cámara de Diputados, donde podrá ser aprobada o rechazada.
El ex oficial mayor señaló que, si el proyecto es rechazado en su totalidad por la Cámara baja, se archivará y no pasará al Senado. Por el contrario, de aprobarse parcialmente, será remitido a la Cámara Alta.
Explicó que el Senado recibirá tanto el texto aprobado por los diputados como el expediente completo del proyecto enviado originalmente por el Ejecutivo. Esto, según indicó, permitiría que los senadores interpreten el alcance de las materias y submaterias incluidas en la solicitud.
Temas abordados
Cevasco también se refirió a la cantidad de materias comprendidas en los pedidos de facultades legislativas. Sostuvo que estas pueden incluir diversas submaterias relacionadas entre sí y precisó que las últimas diez leyes de delegación de facultades solicitadas al Congreso generaron alrededor de 250 submaterias.
Asimismo, remarcó que durante el gobierno de Dina Boluarte se solicitaron diez materias que contenían 66 submaterias.
“Cuando se habla de materias, también tenemos que tener en cuenta submaterias”, señaló.
El asesor de la PCM sostuvo que esta interpretación podría ser relevante en el análisis que realice el Senado, pues el reglamento establece que esta cámara recibe el expediente completo y no únicamente el texto aprobado por los diputados.
En el pedido correspondiente a 2021, durante el gobierno de Pedro Castillo, se incluyeron tres materias y 21 ítems, mientras que el de Pedro Pablo Kuczynski, en 2016, incluyó cinco materias y 25 ítems.
En contraste, el pedido de 2026 contempla ocho materias y 66 ítems. Esto representa un incremento de 60 % en el número de materias y de 164 % en los ítems respecto del pedido de 2016.
Plazos para el Congreso
Con el nuevo reglamento del Congreso, se contempla por primera vez un procedimiento de apremio para proyectos remitidos por el Gobierno con carácter de urgente.
“Estos apremios se reducen: en la Cámara de Diputados, de 15 días hábiles; el Senado va a tener solamente nueve días hábiles”, sostuvo.
El asesor de la PCM indicó que, una vez recibido el dictamen, la Junta de Portavoces lo tendrá que incorporar a la agenda del Pleno de manera inmediata para el siguiente pleno.
Asimismo, apuntó que la semana de representación prevista entre el 21 y el 25 de septiembre podría limitar el avance de los proyectos, aunque consideró que ese periodo podría ser utilizado para generar canales de diálogo entre las distintas bancadas.
Gobierno podría reducir el pedido
Respecto a la posibilidad de que el Ejecutivo reduzca el número de materias solicitadas para facilitar su aprobación, Cevasco comentó que esa alternativa puede surgir durante el debate parlamentario.
“Los ministros, creo yo también, deben participar en ese debate para poder establecer y aclarar todos estos aspectos”, manifestó.
Pese a haber temas prioritarios como la lucha contra la criminalidad y la preparación frente al fenómeno El Niño, se cuestionó la inclusión de otras tareas dentro del pedido de facultades, como modificaciones relacionadas con las tasas de crédito bancario o la creación de un colegio de artistas.
“La posibilidad de que podrían ser reducidos los temas también se puede generar en el debate en el Pleno del Congreso”, refirió.
De no prosperar la solicitud, Cevasco indicó que el Gobierno cuenta con otros mecanismos previstos en la Constitución, como los decretos de urgencia en materia económica, los cuales también están sujetos a los mecanismos de control del Congreso.
Asimismo, recordó que los decretos legislativos emitidos sobre la base de facultades delegadas serán sometidos al control político del Senado, que deberá evaluar cada decreto y el marco constitucional en el que fue emitido.