El expresidente del Diálogo Interamericano analizó la visita del secretario de Estado Marco Rubio y recomendó que el Estado peruano priorice su propia agenda para evitar subordinarse a las exigencias de Washington, especialmente frente a socios comerciales clave como China.
En el marco de la visita oficial del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a nuestro país, el expresidente del Diálogo Interamericano Michael Shifter señaló que el Estado peruano debe actuar con prudencia y resguardar su autonomía ante los intentos del gobierno de Donald Trump por consolidar alianzas y proyectar superioridad militar en la región mediante iniciativas como el “Escudo de las Américas”.
“El desafío es poner límites y tener claridad sobre lo que busca el Perú”, dijo
El especialista subrayó que, si bien es posible mantener una relación manejable, el país debe ser realista y entender que los intereses de Washington no son los mismos que los de Lima. En ese sentido, precisó que la cooperación bilateral debe darse siempre en la medida que refuerce y apoye los objetivos nacionales.
“Creo que Estados Unidos puede ayudar, pero no imponer la agenda de Estados Unidos”, agregó.
“Tenemos un presidente muy errático” en Estados Unidos
Shifter también mostró preocupación por el comportamiento de la actual administración norteamericana, lo que dificulta considerarla un aliado predecible. Recordó que Washington ha aplicado políticas arancelarias que vulneran acuerdos de libre comercio vigentes con diversos países latinoamericanos, incluido el Perú.
“Es más claro que nunca que tenemos un presidente muy errático, muy impredecible, muy impulsivo, y por lo tanto es muy difícil tener confianza en una alianza con su gobierno”, aseveró.
Respecto a la posición de EE. UU. contra las inversiones chinas en la región, el exdirectivo del Diálogo Interamericano fue enfático al señalar que esa postura no concuerda con la realidad peruana. Explicó que mientras Washington llega “un poco tarde” y con poca oferta de inversión, Pekín ha consolidado una relación económica profunda que resulta fundamental para el país.
“Las preferencias estratégicas de Estados Unidos con respecto a China, por ejemplo, no son los intereses económicos de Perú”, remarcó.
Finalmente, Shifter se mostró optimista sobre la capacidad de la diplomacia peruana para navegar en este complejo tablero geopolítico, tomando como referencia el manejo equilibrado que sostiene Brasil ante ambas potencias.
“Es posible establecer límites, definir los términos en una relación para beneficiarse de Estados Unidos, pero no estar subordinado”, concluyó.